Tomando opiáceos sin querer

La semilla de amapola puede contener opiáceos tal y como el propio nombre científico de la amapola nos invita a pensar (Papaver somniferum)

Tanto es así que en marzo de 2019, Francia emitió una alerta rápida en alimentación (RASFF) debido a haber detectado altos niveles de morfina en un lote de productos de panadería congelados que contenían semilla de amapola.

Sin embargo, conviene dejar claro que según un informe de 2018 de la EFSA, las semillas de amapola no contienen opiáceos normalmente aunque sí se pueden contaminar debido a la acción de las plagas o durante la cosecha.

Actualmente existen recomendaciones por parte de algunos estados de la UE acerca de cuál debe ser el límite de morfina en alimentos. Y al menos desde 2007 existe una intención por parte de la comisión de establecer un límite que aplique a todos los estados miembros, tal y como atestigua este documento de la agencia inglesa de alimentación.

Sin embargo y a raíz de la RASFF emitida por Francia es ahora que parece existir una voluntad clara para establecer tal límite comunitario. Según el oficial de la Unión Europea en materia de contaminantes en alimentos Franz Verstraete se podría llegar a establecer un límite de morfina de 1.5 mg/kg de alimento. Asimismo la comisión busca que haya la suficiente información para que el fabricante de productos de panadería utilice cantidades de semilla de amapola que le permitan cumplir con tal límite.

En Limare estaremos atentos a este cambio normativo para notificarlo cuanto antes a través de nuestro blog y redes sociales. Para más información podéis ver este vídeo o bien escribirnos a limitemaximoresiduos@gmail.com

Percloratos, cloratos y cloruros en la Unión Europea

Percloratos, cloratos y cloruros suenan parecido pero no lo son en absoluto.

Los percloratos (ClO4-) son utilizados en pirotecnia y por lo tanto cuando existe resíduo de percloratos en los alimentos se le achaca a una contaminación, es decir, los percloratos han llegado a los alimentos de forma accidental. Los límites de contaminantes en la Unión Europea (UE) están regulados por el reglamento 1881/2006. Y en concreto los límites de perclorato permitidos en alimentos cambiarán el próximo 1 de julio tal como comentamos hace una semana según el reglamento de la comisión 2020/685.

Por otra parte los cloratos (ClO3-)a pesar de estar prohibidos como pesticida en la Unión Europea siguen siendo usados en algunos países como herbicida. De acuerdo a la base de datos Homologa diversos herbicidas formulados a base de cloratos pueden seguir siendo usados a día de hoy en países como EE.UU. , Australia, Japón, Taiwan, etc. Por esa razón, la UE ha establecido LMR (límite máximo de resíduos) para los cloratos. Estos límites cambiarán el próximo 28 de junio de 2020 de acuerdo al reglamento de la comisión (EU) 2020/749

Por último, los cloruros o dicho de otra manera las sales que llevan el anión cloro; son un caso más complejo. Algunas sales como el cloruro de sodio (la sal común) se consideran una sustancia básica y tal como explica el reglamento de la comisión 2018/70 no tienen un límite MRL “No MRL required“. Sin embargo, exiten otro tipos de sales tal como el cloruro de calcio cuyo uso en agricultura no está permitido y tienen un LMR por defecto de 0.01 mg/kg (partes por millón).

Por último está el ión cloruro (Cl-) que se encuentra en disolución en el agua. La organización mundial de la salud establece como límite de ion cloruro 250 mg/l. En la imagen a continuación se puede ver una botella de agua con un nivel de ion cloruro de 23.3 mg/l.

Tras 35 años, nuevo modo de acción contra las malas hierbas

Desde 1985 el HRAC (Herbicide Resistance Action Committee) no aceptaba y añadía un nuevo modo de acción contra las malas hierbas.

Es el nuevo herbicida de BASF conocido comercialmente como Luximo -y cuyo principio activo es el cinmethylin– el responsable de esta efemérides. Este nuevo fitosanitario inhibe la tioesterasa de acidos grasos y como consecuencia evita la germinación de las malas hierbas de hoja estrecha (gramíneas).

Un nuevo modo de acción supone la entrada en juego de otra alternativa a la hora de evitar, en la medida de lo posible, que las malas hierbas continúen generando resistencia.

New perchlorate MRLs coming into force on July, 1 in the EU

According to annex of EU Regulation, new  perchlorate maximum residue limits (MRL) will apply in fruits and vegetables, tea, herbs and babyfood.

These new limits will be in force on July, 1.

New perchlorate limits (mg of perchlorate / kg of commodity)

Cucurbits and kale 0.10 mg/kg

Leafy vegetables and fresh herbs 0.50 mg/kg

Rest of vegetables and fresh fruit 0.05 mg/kg

Tea, infusions (including dry fruit infusions) 0.75 mg/kg

Milky baby food 0.01 mg/kg

Baby food (cereal based) 0.01 mg/kg

Rest of baby food 0.02 mg/kg

Plagamap, herramienta para buscar soluciones a nuevas plagas agrícolas

En Limare hemos elaborado la herramienta Plagamap que permite ver qué países tienen soluciones fitosanitarias contra las nuevas plagas agrícolas que trae el cambio climático y la globalización.

De esta forma al introducir bien el nombre científico de la plaga, bien el género, bien la familia o bien el código EPPO, aparecen señalados en un mapamundi los países que disponen de una solución registrada para esa plaga en concreto.

La base de datos, que hay detrás del desarrollo Power BI de Plagamap, dispone de muchos más campos de información (nombres comerciales de los fitosanitarios, principios activos, concentraciones, cultivos para los que está registrado en cada país dicho fitosanitario, plazos de seguridad, límites máximo de resíduo (LMR), comparador de LMR, productos aptos para agricultura ecológica, etc.). Sin embargo, Plagamap pretende dar respuesta a un interrogante inicial ¿Existe ya una solución en otro país para esta nueva plaga?

Para más información podéis ver el vídeo introductorio o si lo preferís podéis dejarnos un comentario.

EE.UU. permite el acceso al mercado de organismos genéticamente modificados sin revisión previa por la administración

Ayer 18 de mayo, el gobierno de EE.UU. publicó un reglamento que contempla situaciones legales a través de los cuales las empresas biotecnológicas podrán vender productos modificados genéticamente sin control por parte de la administración. Este reglamento entrará en vigor en agosto de este año. A día de hoy es todavía necesario el registro previo en el servicio público APHIS (Animal Plant Health Inspection Service) del material modificado en cuestión.

A partir de agosto el criterio de la necesidad de registro ante las autoridades competentes antes de lanzar al mercado un OGM (organismo genéticamente modificado) dependerá -en algunos casos, solamente- del propio fabricante. Si el fabricante estima que el OGM no presenta riesgos de sanidad vegetal, no tendrá que registrar el producto en absoluto antes de su comercialización. De esta manera, llegarán al mercado productos cuyo control de seguridad vegetal dependerá del criterio por parte del fabricante. Será el fabricante el único en interpretar, en tales casos, si el producto es peligroso o no en cuanto a la seguridad sanitaria vegetal.

No solamente asociaciones de conumidores como CSPI han mostrado su preocupación a través de comunicados. Incluso algunas asociaciones representantes de la industria tal como BIO (asociación de industria biotecnológica) han emitido comunicados y han dejado clara su opinión acerca de la necesidad de transparencia con el consumidor. En este sentido esta asociación invita a contrarrestar la carencia de la obligatoriedad de registro de precomercialización, que emana del nuevo reglamento, con una apertura y transparencia por parte de la industria a la hora de informar suficientemente al consumidor de las características de los nuevos productos que serán lanzados al mercado sin la necesidad de visto bueno por parte de la administración.

Por otra parte, en la Unión Europea, por el momento, persiste la necesidad de registro de organismos transgénicos, tanto para su cultivo dentro de la UE como para su importación y comercialización de acuerdo a la sección de preguntas y respuestas que la UE tiene habilitada respecto a los OGM. En este otro enlace se pueden consultar los OGM que actualmente disponen de licencia en la Unión Europea.

Fitosanitarios y emergencia climática

Hoy en día existe una conciencia general que clama por el respeto y conservación del patrimonio histórico, el cultural y el etnológico. La inmensa mayoría de la población vería un despropósito la destrucción de un castro para construir un chalet o el construir un rascacielos al lado de una catedral gótica.

También creo que empieza a surgir una conciencia de la necesidad de atenuar el velocísimo proceso de calentamiento que sufre nuestro planeta. Las previsiones científicas que emanan de los informes del IPCC(organismo dependiente de la ONU que estudia el cambio climático) imploran que estamos en una situación de emergencia climática. Y esta emergencia no se ataja reciclando más, comprando coches eléctricos o instalando paneles fotovoltaicos en nuestros tejados. Esto ayuda pero no es relevante.

Para conseguir evitar la catástrofe hay que parar cuanto antes de quemar combustibles fósiles. ¡Cuánto antes! Un año arriba o un año abajo puede dar pie a un punto de no retorno. Y la decisión de parar de quemar carbón, petróleo y gas no es exclusiva de los políticos. Cada uno de nosotros puede dejar de quemar fósiles, reduciendo el consumo o no consumiendo directamente en la medida de lo posible.

En cuanto a los fitosanitarios qué duda cabe que su producción requiere energía y a día de hoy, el hecho de requerir energía es equivalente a requerir, en mayor o menor medida, la combustión de combustibles fósiles. ¿Pero cuánta energía requiere la producción de fitosanitarios? Esto depende del principio activo en cuestión. Sin embargo, un estudio de la universidad de Cranfield, estima que la necesidad de fitosanitarios representa entre un 6 y un 16% de toda la energía necesaria para sacar adelante el cultivo.

Según el IPCC , la agricultura representa más de un 10% de todas las emisiones de efecto invernadero. Si a su vez los fitosanitarios representan en torno a un 10% de toda la energía que requiere la agricultura, podríamos estimar que la producción de fitosanitarios representa un 1% de las emisiones globales de efecto invernadero.

Un 1% puede resultar una cifra baladí. No ocurre lo mismo en términos absolutos ya que ese 1% representa 360 millones de toneladas de CO2 emitidas a la atmósfera. Para poder absorber esas emisiones necesitaríamos una selva de 100.000km2, o lo que es lo mismo un selva que ocupe de forma íntegra la comunidad autónoma de Castilla y León.

Estas cifras atestiguan la importancia que los fitosanitarios tienen en el contexto de emergencia climática que vivimos, pero ¿qué se puede hacer? La industria está ya suficientemente incentivada para mejorar la eficiencia energética pues ésta es suficientemente cara. Por otra parte, la inestabilidad climática que trae consigo el calentamiento global probablemente desencadene una mayor demanda de fitosanitarios tal y como concluyen diversos estudios. Por eso, queda un escaso margen de maniobra para reducir el consumo de “energía-fitosanitaria” y gira en torno a una mayor eficiencia en la aplicación de los mismos por parte del agricultor.

Además, la agricultura ecológica no parece ser la solución en cuanto a lo que a emisiones se refiere, pues es la agricultura ecológica menos eficiente que la convencional en cuanto a rendimiento por superficie. Es decir, la agricultura ecológica necesita más hectáreas de terreno para producir lo mismo. Roturar más terreno, implica unas emisiones a mayores por defecto que quizás no nos podamos permitir, entre otras cosas, porque la población mundial no para de crecer y el suelo fértil decrece.

¿Cuál es entonces la solución? Desde luego no está clara, pero para poder decidir mejor, se hacen necesarios más estudios científicos que nos permitan delucidar cuál es la combinación de factores que nos indiquen cuál es el óptimo para reducir emisiones en cuanto a lo que fitosanitarios se refiere. Mientras tanto podemos hacer lo que está probado que ayuda. Como agricultores mejorar la eficiencia en la aplicación de los mismos, como consumidores, usar productos locales y de temporada (que requieren menos fitosanitarios, menos almacenamiento, menos refrigeración, menos transporte, etc) . O empezamos ya o lo sufriremos en nuestras propias carnes.

Los fitosanitarios biológicos, las alergias y los LMR, el caso del BLAD

Los fitosanitarios biológicos son aquellos compuestos por seres vivos (insectos, esporas de hongos, bacterias, etc.), o bien, por sustancias producidas por éstos. Estas sustancias también se pueden producir artificialmente, y cuando esto ocurre, los fitosanitarios en cuestión, no pierden, según algunas fuentes, la categoría de biológicos, pues las sustancias de las que están compuestos son idénticas a las producidas por los seres vivos de forma natural.

Un ejemplo de fitosanitario biológico es el fungicida compuesto por la materia activa BLAD (Banda de Lupinus albus doce). El lupino, también conocido como altramuz, sintetiza la proteína BLAD que rompe las paredes celulares de los hongos y por lo tanto actúa como fungicida. Es esta proteína la materia activa de los fungicidas conocidos por la marca comercial Problad que están registrados en países como EE.UU., Canadá y Australia en almendras, vegetales, frutas, vid, etc. para tratar hongos de gran impacto como la botritis (Botrytis cinerea) y el mildiu (Erysiphe necator)

Paradójicamente y a pesar de que el descubrimiento y patente de BLAD fueron cocinados en Portugal por la empresa CEV, a día de hoy, este fitosanitario, todavía no está registrado en Europa. No obstante la empresa predice que podrá comercializarlo en algunos países de la unión en 2021/2022.

Donde sí ha podido comercializarlo y desde 2013 ha sido en EE.UU. Además este fitosanitario está exento de LMR (límite máximo de resíduo), lo cual da cierta flexibilidad al agricultor que exporta a EE.UU. pues en caso de tener que aplicar dosis más elevadas de éste fungicida, no existiría riesgo de rechazo en frontera por exceso de resíduo.

Sin embargo, esta exención puede tener fecha de caducidad pues la agencia EPA ha propuesto retirar la exención y establecer un LMR de 0.02 ppm para BLAD. La EPA propone tal LMR a raíz de que ya en 2015 otra agencia americana, la FDA, alertó del potencial alérgeno que el BLAD puede suponer a los indivíduos alérgicos al cacahuete.

Habrá que esperar las resoluciones finales de las agencias americanas y europeas para poder ver si el BLAD se puede convertir en una alternativa a otros fungicidas convencionales en todos los ámbitos. No obstante, este ejemplo nos sirve para verificar que incluso los fitosanitarios biológicos pueden tener que ser aplicados con especiales medidas para poder cumplir con el LMR.

Brasil restringe el límite máximo de resíduo de Folpet en uva

El pasado 6 de mayo, a través de la resolución 1389 firmada por Carlos Alexandre Oliveira Gomes, director de toxicología de la agencia brasileña ANVISA, entró en vigor el nuevo límite máximo de resíduo del funguicida folpet en uva.

El límite máximo de residuo(LMR) queda reducido a 5 mg/kg, lo que supone una severa reducción(66%) con respecto al LMR anterior (15 mg/kg). De esta forma, el límite brasileño de resíduo de folpet en uva pasa a ser uno de los más restrictivos del mundo. Más restrictivo que el de la Unión Europea (6 mg/kg), que el de China (10 mg/kg) y diez veces más restrictivo que el de Estados Unidos (50 mg/kg).

Esta reducción de LMR había sido propuesta el pasado 18 de febrero a través de la consulta pública 779. La publicación de estas consultas públicas permite a algunos exportadores, disponer de un pre-aviso en situaciones de reducción del LMR, como ocurre en el presente caso.

Por último, citar aquí algunos de los productos comerciales con folpet cuyo nombre puede resultar familiar al agricultor/bodeguero:

Superfolpan de Adama (Argentina)

Mikal Premium F de Bayer (España)

Para más información, no dude en dejarnos su comentario en el recuadro del fondo.

Alemania autoriza nuevos usos del Flonicamid como alternativa a los neonicotinoides

Ayer 6 de mayo Alemania autorizó una extensión de usos del insecticida Teppeki (Flonicamid) de la empresa belga ISK Biosciences. Este fitosanitario es usado para combatir las poblaciones de pulgones en cereales y otros cultivos.

Hasta el 5 de mayo los usos permitidos para este insecticida se reducían a los que figuran en la siguiente imagen o de forma alternativa a través del enlace a la base de datos alemana

Teppeki usos antiguos

Con esta extensión de cultivos los agricultores alemanes podrán usar este producto ,además de en los usos antiguos, en los siguientes cultivos adicionales: cebada, avena, centeno, triticale, cerezo y distintos tipos de coles incluídas las de Bruselas.

En España por el momento no figuran estos cultivos en la etiqueta del producto análogo español (actualmente en la base de datos del ministerio sólo figura un único producto fitosanitario que tiene el flonicamid como principio activo). Una extensión de uso de este tipo de productos podría ayudar a los agricultores españoles a suplir el vacío que están dejando los neonicotinoides (prohibidos paulatínamente en la UE debido al declive que ocasionan en las poblaciones de abejas)